-
-
-
- El agua marcará la agenda internacional durante este año tras la declaración de «bancarrota hídrica» por parte de Naciones Unidas.
- La próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Agua, que se celebrará en diciembre en Emiratos Árabes Unidos, será clave para acelerar compromisos y compartir soluciones frente a la crisis.
- El Foro de la Economía del Agua apela a reforzar la gobernanza y la financiación ante la «bancarrota hídrica» global.
Madrid, 22 de marzo de 2026.- El agua marcará la agenda internacional durante este año. Naciones Unidas declaró el pasado mes de enero la “bancarrota hídrica” del planeta, una advertencia que sitúa este recurso en el centro del debate global sobre desarrollo, justicia social y sostenibilidad. En este contexto, la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Agua —la tercera en los últimos 50 años— se celebrará en diciembre en Emiratos Árabes Unidos, con el objetivo de impulsar compromisos concretos y compartir buenas prácticas que ya se han puesto en marcha para revertir la crisis. El mensaje es claro: todavía estamos a tiempo, pero la acción debe ser inmediata y coordinada.
En este escenario, el Foro de la Economía del Agua sitúa la economía circular aplicada al ciclo integral del agua como eje vertebrador de la transformación del modelo hídrico. Apostar por la reutilización, la mejora de la eficiencia en todos los usos, la valorización de subproductos y la reducción de pérdidas en redes e infraestructuras no solo permite optimizar el recurso, sino también disminuir la presión sobre las fuentes naturales y reducir la huella energética del sistema.
Este cambio de paradigma requiere, como explica el presidente del Foro de la Economía del Agua, Francisco Lombardo, “una gobernanza global más sólida, una financiación adecuada —con mayor movilización de inversión pública y privada— y una integración real entre sectores bajo el enfoque de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos”.
En coherencia con este planteamiento, el Foro subraya que la circularidad no es solo un principio técnico de gestión, sino que también es “una estrategia estructural para reforzar la resiliencia climática, mitigar riesgos y generar nuevas oportunidades económicas sostenibles vinculadas a la innovación y a la transición ecológica”. Este enfoque permite cerrar ciclos, reducir vulnerabilidades y fortalecer la seguridad hídrica en un contexto de creciente incertidumbre climática y presión sobre los recursos.
Sin acceso
En la actualidad, 2.100 millones de personas carecen de acceso a agua potable gestionada de forma segura y 3.400 millones no disponen de saneamiento adecuado. El ciclo del agua se encuentra cada vez más desequilibrado, con sequías más intensas, inundaciones más frecuentes y un aumento de la contaminación, lo que incrementa los riesgos económicos y sociales a escala global.
Ante esta realidad, el Foro de la Economía del Agua insiste en que la respuesta debe basarse en tres pilares: una gobernanza internacional más ambiciosa, un incremento sustancial de la inversión en infraestructuras y tecnología hídrica y la apuesta decidida por la innovación y la economía circular como vectores de transformación.
La Conferencia de Naciones Unidas sobre el Agua prevista para diciembre 2026 representará una oportunidad decisiva para concretar compromisos y situar la seguridad hídrica como prioridad estratégica internacional. Uno de los debates interactivos de esta cumbre será: “Agua para la prosperidad: valorar el agua, el nexo agua-energía-alimentación, el fomento de la gestión integrada y sostenible de los recursos hídricos, las aguas residuales y la eficiencia en el uso del agua en todos los sectores, y el desarrollo económico y social”
Para afrontar estos desafíos, es imprescindible avanzar hacía modelos energéticos descarbonizados, mejorar la eficiencia hídrica en todos los sectores, y fomentar la reutilización de aguas y la desalación mediante energía renovables, reduciendo así vulnerabilidades y aumentado la resiliencia frente al cambio climático.
En este sentido, el presidente del Foro, Francisco Lombardo, ha recordado que la economía circular aplicada al ciclo integral del agua es una herramienta fundamental para disminuir riesgos, optimizar recursos y generar nuevas oportunidades económicas. “No habrá verdadera prosperidad sin justicia social y sin garantizar el derecho humano al agua. Debemos avanzar sin dejar a nadie atrás”, ha señalado.
Inversión, innovación y gobernanza global
Los datos reflejan la urgencia: 2.100 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura y 3.400 millones no disponen de saneamiento adecuado. El 31 % del PIB mundial podría estar expuesto a alto estrés hídrico en 2050, mientras el calentamiento oceánico, las sequías prolongadas y las inundaciones intensifican los riesgos económicos y sociales.
El Foro advierte de que la financiación es un elemento crítico. Aunque el valor económico anual de los ecosistemas acuáticos se estima en 58 billones de dólares, solo entre el 2 % y el 3 % de la inversión global en agua procede del sector privado. Movilizar capital, impulsar mecanismos innovadores de financiación y fortalecer alianzas público-privadas será determinante para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Asimismo, la organización insiste en la necesidad de consolidar una gobernanza global del agua más ambiciosa, con cooperación transfronteriza, integración sectorial y planificación a largo plazo. El agua no puede abordarse de forma fragmentada: requiere políticas coordinadas que integren clima, biodiversidad, desarrollo económico y cohesión social.
En este Día Mundial del Agua, el Foro de la Economía del Agua reitera que la crisis hídrica es uno de los grandes desafíos estructurales del siglo XXI. Pero también subraya que existen soluciones técnicas, financieras y de gobernanza. La diferencia la marcará la capacidad de cooperación, la visión estratégica y la voluntad política para convertir el agua no solo en un recurso gestionado, sino en un derecho garantizado y un motor de estabilidad y prosperidad global.
-
-










